El proyecto Cómbaro ha mantenido su reunión final poniendo de manifiesto el papel que desempeñan los cómbaros y otras zonas sin cultivar como espacios de refugio para la biodiversidad en entornos agrícolas con una elevada intensidad de cultivo. Los resultados obtenidos muestran que estos elementos pueden contribuir a compatibilizar la actividad ganadera con una mejora de las condiciones ambientales de las explotaciones.
Uno de los principales resultados del proyecto es la constatación de que estas superficies ayudan a conservar la diversidad microbiológica del suelo. Su efecto resulta especialmente relevante en el caso de los hongos, aunque también contribuyen al mantenimiento de la diversidad de bacterias. De este modo, la integración de zonas no cultivadas dentro de las explotaciones puede convertirse en una herramienta para favorecer la biodiversidad sin desvincularla de la actividad productiva.
Las conclusiones de CÓMBARO apuntan también al papel que pueden desempeñar los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC) para facilitar esta transición hacia modelos que incorporen en mayor medida la conservación de la biodiversidad. Estas medidas generan efectos ambientales positivos, aunque dedicar parte de la superficie de una explotación a estos fines puede implicar una reducción de la disponibilidad de forraje y, en consecuencia, de los ingresos de las ganaderías.
Por este motivo, uno de los retos de futuro identificados por el proyecto pasa por avanzar en mecanismos que permitan remunerar los servicios ambientales que prestan las explotaciones. Además de los apoyos públicos, CÓMBARO plantea la necesidad de que las empresas puedan participar mediante pagos privados que compensen las posibles pérdidas de producción o de ingresos asociadas al mantenimiento de superficies destinadas a favorecer la biodiversidad.
Con estas conclusiones, el proyecto cierra su trabajo poniendo sobre la mesa la importancia de integrar producción y conservación y de generar herramientas que permitan reconocer económicamente el valor ambiental que aportan las ganaderías.

